¿Resides habitualmente en el extranjero? ¡Testamenta! O al menos, infórmate bien

Carlos Castaño - extranjeroLa situación económica vivida en los últimos años ha provocado que muchos españoles hayan tenido que irse al extranjero a trabajar, acompañados de sus familias, con incluso vocación de permanecía en el futuro, trasladando por tanto a estos países el centro de sus interese personales e incluso patrimoniales. Esto, además de las muchas implicaciones que conlleva, tiene otro efecto, para muchos, desconocido, y es que a partir del 17 de agosto de 2015, la ley aplicable a la sucesión cambia: pasa de ser la ley nacional (la Española), a la del país de residencia habitual al momento del fallecimiento.

Os pongo un ejemplo que me resulta cercano: Biólogo español que se ha trasladado a trabajar a Holanda, donde reside habitualmente con su familia de manera estable: allí han nacido sus hijos, e incluso ha realizado inversiones económicas en dicho país. En el desgraciado caso en el que ocurra su fallecimiento, a partir de la citada fecha, la ley aplicable a la sucesión de español fallecido es la holandesa. Lo mismo ocurriría si reside en  Australia, Nigeria o Brasil… por poner unos ejemplos, ya que se aplicaría de ley en estos u otros países, aun cuando no sea alguno de los países miembros de la Unión Europea que han adoptado el Reglamento.

Esto, obviamente, supone añadir complejidad a una situación de por sí difícil: al drama familiar se acompañaría una sensación de inseguridad ante las desconocidas soluciones que el derecho extranjero da a estas situaciones, por no hablar de la complejidad jurídica que supondría tratar esos asuntos en España.

No obstante, el propio Reglamento Europeo de Sucesiones 650/2012, junto a ciertos mecanismos correctores, ya que tal residencia no puede ser ocasional o transitoria, incorpora una interesante novedad que, además, aporta una solución: la posibilidad de optar expresamente por qué ley aplicable a nuestra sucesión sea la de nuestra nacionalidad, bien al momento de la elección, bien al momento del fallecimiento, salvando así la posibilidad de que la ley aplicable a nuestra sucesión sea la de cualquier otro país en el que residamos de manera habitual y estable. ¡Ojo!, el derecho de opción se limita esas dos posibilidades.

El vehiculo para realizar esta opción es el testamento u otro pacto sucesorio valido. Si en la actualidad los notarios solemos recomendar encarecidamente la elaboración del testamento, con la nueva regulación, y para casos similares a los expuestos, con más razón aún. El testamento lo puedes hacer en uno de tus viajes a España, aunque no necesariamente hay que hacerlo en España, se puede hacer en el lugar de residencia ante una autoridad designada para este cometido por la ley del lugar, aunque en ese caso un buen consejo es acercarse a un consulado español, donde el cónsul (o persona en quien delegue) ejerce funciones notariales (esto vale también no solo para este ámbito, sino para otras muchas cosas, como por ejemplo para otorgar poderes).

Atención: Y si yo, lector de este post, no soy nacional español, pero resido habitualmente en España… ¿qué pasaría conmigo? Pues que se aplica el régimen expuesto.

Esta es una cuestión muy importante en relación con nacionales de otros países que se establecen definitivamente en España, donde adquieren propiedades, muchas veces para disfrutar de su jubilación. Los notarios, que por diversas cuestiones, generalmente de ubicación geográfica, trabajamos mucho con extranjeros, observamos que los sistemas españoles de sucesión suelen ser más restrictivos y rígidos que los extranjeros, especialmente los de raíz anglosajona. Esto puede producir, por puro desconocimiento, sorpresas inesperadas a los herederos, además de generar notables problemas prácticos a los interesados.

Por eso, otro buen consejo para estos extranjeros (no solo nacionales de países UE que han adoptado el Reglamento) residentes en España, sería otorgar testamento con opción de ley a favor de la de su nacionalidad, si lo que quieren es que la ley aplicable a su sucesión, en caso de fallecer a partir del día 17 de agosto de 2015, sea como era hasta ahora.

Como veis, la conveniencia de otorgar testamento y aclarar cuestiones fundamentales pensando en los nuestros, gana enteros en un mundo, en el que la movilidad y la circulación de personas esta a la orden del día.

Como siempre, lo primero es informarte, sabes que lo hacemos gratuitamente…y a partir de ahí, ¡tú decides!

Acerca de Carlos Castaño Bahlsen

Notario de La Unión (Murcia)

4 Comentarios

  1. Que hacemos con los testamentos entonces ya otorgados? Deberíamos pues modificarlos manifestando expresamente que nuestra voluntad es que se aplique por ejemplo en un ciudadano británico su derecho?

    • Carlos Castaño

      Hola,

      En principio, los testamentos otorgados con anterioridad al 17 de Agosto de 2015 no hace falta modificarlos. El propio texto del reglamento, en la disposición transitoria recogida en el artículo 83.4, prevé este supuesto, entendiendo que el hecho de otorgar testamento, antes de la citada fecha, conforme a una ley susceptible de elección, implica la propia elección de ley en favor de esta. No obstante, es difícil establecer una regla general, la interpretación se ha de hacer caso por caso, y habrá que tener cuidado, por ejemplo, en el caso de que el testamento contenga alguna institución ajena a la de la ley nacional conforme a la que se testó (ej. Un usufructo). Esto puede excluir la aplicación de la disposición transitoria. Desde luego, es recomendable en todos los testamentos nuevos que se formalicen, que la elección, si la hay, sea expresa.

      Espero haber podido ayudarte.

      Atentamente,

      Carlos Castaño

  2. Buenas noches, soy española y llevo residiendo en Inglaterra un año y medio.
    Recientemente falleció mi madre en España y nos ha dejado dos pisos a mí y a mis hermanos. No existe testamento. Querría preguntarle si a nivel de impuestos, se me aplicarían los mismos que si fuera residente en España o hay alguna ley específica para esta situación en la que deba tributar en el país que resido actualmente (dentro de la UE) o en los dos países.
    Muchas gracias de antemano

    • Carlos Castaño

      Buenos días, le anticipo que en temas fiscales es difícil dar una respuesta sin conocer todos los datos concretos del caso. Ello no obstante vamos a intentar acercarnos al caso con la legislación vigente y, entendiendo que ha tenido residencia fiscal en Inglaterra durante el año anterior al fallecimiento de su madre, el esquema en principio sería el siguiente:

      – Sus hermanos, dado que residen en España, están sujetos, por lo que se llama ‘obligación personal’, a la hacienda y normativa autonómica que resulte de aplicación a la sucesión de su madre (la de la Comunidad Autónoma donde residía habitualmente su madre al momento del fallecimiento).

      – En cuanto a su situación, dado que entiendo no reside fiscalmente en España, está sujeta por lo que se llama ‘obligación real’, respecto a los bienes sitos en España que herede, a la hacienda y normativa estatal (la Española).

      Efectivamente, entre ambas normativas (la autonómica y la estatal general) seguramente haya diferencias en lo que a deducciones y bonificaciones a aplicar se refiere, lo que puede implicar que la cuota a ingresar sea distinta entre usted y sus hermanos. En este sentido hay una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 3 de septiembre de 2014, que habría que tener en cuenta en su caso, ya que le puede resultar notablemente beneficiosa para salvar esas diferencias respecto al resto de herederos.

      Como ve, no es un tema sencillo, por lo que mi recomendación es que acudan a su notario mas cercano, donde, con todos los datos concretos del caso, le podrán concretar la solución.

      Espero haberle servido de ayuda,

      Un saludo.

      Carlos

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